El otoño está en su esplandor, y con él, inicia la belleza del amanecer chilango. Algunos han visto fotografías mías con amaneceres más espectaculares que el que publico (y que retraté hará unos minutos), pero algo es innegable: el vivir en un departamento ubicado en un tercer piso, con un ventanal enorme y poder apreciar desde el sofá un amanecer como éste, es algo maravilloso, que te pone de buen humor todo el día!!!
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A fin de cuentas, el D.F. es caótico y te desata la adrenalina, pero no es un infierno total...
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Y yo soy sumamente feliz de tener un espacio mío y de nadie más: mi paraíso personal



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